8 marzo, 2021 Ana María Krebs

Género Valiente

Necesitamos mirarnos dentro de nosotras mismas y valorarnos desde lo que somos: valientes, fuertes e inteligentes; emprendedoras, trabajadoras y eficientes; sensibles, compasivas y resilientes. En nuestra diferencia está nuestra fuerza y valor, lo que nos hace diferentes como género femenino en todos nuestros roles, es lo que nos permite ser únicas.

Las mujeres hemos demostrado con fuerza y convicción ante el mundo entero, que nuestro aporte desde la mirada de nuestro género ha contribuido de manera significativa a enfrentar la era Covid.  Hoy,  el liderazgo femenino ha sido clave  en la incertidumbre de este entorno, el miedo ante el cambio repentino, la vulnerabilidad de la enfermedad, y la contención familiar para organizar los distintos roles acogiendo de manera efectiva a los demás.

Me parece, por lo tanto, que hoy debemos resaltar la especial capacidad de la mujer para liderar, tomar decisiones asertivas y mostrar compasión ante situaciones límites donde la eficiencia no es lo único. 

Muchas mujeres en el mundo en diferentes puestos de poder, al interior de sus familias y comunidades han demostrado tener capacidad y liderazgo para resolver fuertes conflictos, con un enfoque más amable y empático desde su propia condición de género. 

Desde nuestra mirada podemos hacer valer la importancia del rol de la mujer en la humanidad y en la construcción de un futuro más humano, armónico, diverso e igualitario. No necesitamos recurrir a la agresión ni a la fuerza asumiendo un rol antagónico para validarnos ante el sistema y ante el mundo actual. No es necesario copiar y repetir modelos jerárquicos de violencia y agresión para validarnos. No necesitamos parecernos a los hombres para mostrar nuestro valor en el mundo. 

La historia nos necesita como mujeres femeninas, sensibles  y empáticas; en equilibrio con nuestros diferentes roles en la profesión, en la familia, en la maternidad, en la  pareja; leales a nuestro ser íntimo.

Solo necesitamos mirarnos dentro de nosotras mismas y valorarnos desde lo que somos: valientes, fuertes e inteligentes; emprendedoras, trabajadoras y eficientes; sensibles, compasivas y resilientes. En nuestra diferencia está nuestra fuerza y valor, lo que nos hace diferentes como género femenino en todos nuestros roles, es lo que nos permite ser únicas. Las invito hoy en este día internacional de la mujer a querernos como tales, a rescatar nuestra esencia y a reconciliarnos con nuestra condición y femineidad. 

Realicemos nuestros sueños de mujer con ambición y pasión, lideremos con decisión y convicción,  y  mostremos al mundo entero lo que nosotras somos, porque a veces parece que ellos ni nosotras podemos verlo.

 

“Somos fuertes porque sí, somos fuertes porque somos mujeres”